El Festival de Cine de Autor de Barcelona cierra su cuarta edición con luces y sombras

festival autorLlega a su fin la cuarta edición del Festival Internacional de Cinema D’Autor de Barcelona, que ha destacado por la radicalidad sin concesiones de una programación tan repleta de interés como incómoda. Como las redes sociales ya se han encargado de acoger con entusiasmo este ‘giro al extremo’ del certamen, vamos a intentar, con afán constructivo, hacer un leve contrapeso mencionando los puntos flacos que hemos visto en esta edición de un Festival, que aunque progresa adecuadamente tiene algunos aspectos que mejorar para consolidarse.

En primer lugar, al festival le faltan más eventos paralelos, presencia de realizadores, ruedas de prensa, encuentros con el público o pases de prensa, para poder erigirse en un auténtico festival y no en una mera muestra de cine. En segundo lugar, no es ni normal ni aceptable la gran cantidad de sesiones que dieron comienzo con abundante retraso, provocando que el indeseable solapamiento de sesiones sobre el calendario planeado, fuese una constante para los más asiduos. Y por último, pese a valorar su apuesta por el riesgo y los márgenes menos transitados, a la programación le falta oxígeno; no viene de más hacer ciertas concesiones, sobre todo cuando muchas de las sesiones de días laborables presentan un aforo que no cubre una cuarta parte de las plateas… y un festival sin público, tampoco es un festival.

Terminamos el certamen dándole una merecida oportunidad al homenajeado Denis Côté y su obra ‘Nos vies privées’, sobre una inmigrante búlgara en Canadá, que ha mantenido una relación virtual con un compatriota viajero y dedicado a la fotografía, el cual tras meses chateando con ella, irá finalmente a conocerla. En la línea de este festival, obra escurridiza y parsimoniosa, que resulta interesante más por las formas que por el fondo.

Un palmarés que sabe a poco

Tampoco concebimos un festival sin premios… Hemos tenido que esperar hasta el día siguiente de la clausura para conocer la ganadora del premio del público, que ha sido para ‘Sobre la marxa’, el documental escrito y dirigido por Jordi Morató. Algo tarde para anunciar al triunfador de los espectadores. Sí conocíamos el premio de la crítica, que por supuesto apuesta por la vertiente más radical, dando una palmadita en la espalda a los programadores con su premio a la fatigosa cinta francesa ‘Mouton’, por encima de joyas como la finesa ‘Concrete Night’ o potentes thrillers para el recuerdo como la estadounidense ‘Blue Ruin’ o la rusa ‘The Major’. El jurado ha estado integrado por la crítica y docente Cloe Masotta; Gerard Casau, crítico de cine y música en ‘Rock Deluxe’ y Tony Junyent de ‘Miradas de Cine’.
Fuente: ecartelera.com

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